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Historia del azulejo en relieve

El azulejo y sus técnicas entraron en Europa en el siglo VII a través de al-Andalus, la península ibérica dominada por los musulmanes, y alcanzaron un esplendor del que todavía son ejemplo la arquitectura del Califato de Córdoba y la del Reino nazarí de Granada. Desde el singular «sofeysafa» con que los califas cordobeses adornaron las paredes del mihrabhasta los rudos y prácticos sistemas de pavimentación doméstica que continúan usándose en Andalucía. Se cree asimismo que este enlosado reemplazó en todas partes al pavimento de mosaico usado por los romanos. Esta cultura de base alfarera se conservó en la España cristiana y quedó de manifiesto en el arte mudéjar,​ gracias a los gremios de alarifes moriscos, y se extendería luego por Europa a partir del siglo XIII.

Réplica antiguo azulejo de arista

Inicialmente, las piezas no tuvieron dimensiones fijas; la tradición azulejera de Portugal, una de las más importantes de Europa,​ estableció, a partir del siglo XVI y hasta el siglo XIX, una medida entre los 13,5 y los 14,5 cm, mayor que la tradicional árabe, como consecuencia del aumento de la producción. Se han creado además piezas específicas, como las pequeñas olambrillas para decorar las solerías, o el alfardón hexagonal, otro recurso elemental de la cerámica decorativa.
En Occidente, las penínsulas Ibérica e Itálica acaparan la producción e importación de azulejos al resto de Europa.

 

En cerámica, se denomina cuenca o arista a una técnica decorativa que consiste en la utilización de un molde que se aplica sobre la superficie cerámica cruda y blanda levantando aristas (pequeños muros), previamente al proceso de decoración. El molde deja un relieve en el barro que se aprovecha para aplicar los colores que forman el motivo decorativo, de esta forma se facilita el proceso de aplicar el color y se evita que se mezclen los pigmentos. Este procedimiento se utiliza desde el siglo XV y sustituyó en gran parte a la técnica denominada cuerda seca, la cual requiere más tiempo para obtener la decoración final de la pieza. La cerámica de cuenca o arista se aplicó principalmente a la fabricación de azulejos, ya que permite la repetición de los motivos con gran exactitud. Los primeros focos de producción en los siglos XV y XVI se situaron en las ciudades de Sevilla, Toledo y Muel en España hasta el final del siglo XVI. Además de los grandes centros de producción de Sevilla y Toledo, la técnica de arista se ha desarrollado con especial dedicación en Portugal dando lugar a variedades como el azulejo relevado con sus típicos emparrados. Otro raro ejemplo es el azulejo de lustre, que para su reflejo metálico final requiere una liga de plata y bronce sobre el vidriado, que después se cuece una tercera vez a baja temperatura.
(fuente: wikipedia)

Azulejo relieve década 1910-1920

En 1841 se fundó Pickman o más conocida posteriormente como La cartuja de Sevilla que,
si bien se creó con el objetivo de fabricar loza para vajillas en Sevilla debido al volumen
de importación de loza inglesa en nuestra península, posteriormente incluirían en sus productos el azulejo de cuenca de arista, siendo uno de sus productos principales.

Portada interior catálogo La Cartuja de Sevilla

 

En 1846 D. Miguel Mensaque crea otra importante fábrica de azulejos de arista la conocida desde 1917 como Mensaque y Rodriguez.

 

Otro fuerte competidor en esta técnica cerámica fue D. Manuel Ramos Rejano, con una importante fábrica en Triana desde 1895 hasta 1965.

 

 

Portada catálogo Ramos Rejano

 

Catálogo Carlos Gonzalez y Hermano

Y así han existido multitud de fábricas y talleres, con mayor o menor duración,  que se han dedicado al azulejo de cuenca o en relieve hasta nuestros días.

 

 

 

 

 

 

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